"El hotel estaba limpio en general; sin embargo, desde la segunda noche de nuestra estancia comenzó a salir un olor muy desagradable del baño de la habitación, lo cual hizo la experiencia bastante incómoda.
El servicio del personal fue uno de los aspectos más decepcionantes. La atención fue muy deficiente, con respuestas poco educadas y una actitud de desinterés constante. En los restaurantes el servicio también fue muy malo: el personal no prestaba atención y en ningún momento ofrecían disculpas ante los inconvenientes. Se notaba una falta total de motivación y amabilidad.
La comida tampoco estuvo a la altura. En el buffet, la comida casi siempre estaba fría y daba la impresión de que reutilizaban alimentos del día anterior. De los seis restaurantes incluidos, la mayoría fueron decepcionantes; el único que consideramos aceptable fue el restaurante español “La Fuente”.
El WiFi fue otro gran problema, ya que prácticamente nunca funcionaba correctamente.
En cuanto a las instalaciones, son bastante normales y nada extraordinarias. La playa permaneció sucia durante casi toda nuestra estancia y curiosamente la limpiaron justo el día de nuestro regreso.
En general, la experiencia estuvo muy por debajo de lo esperado y definitivamente no corresponde al nivel de servicio que el hotel aparenta ofrecer."